- ¿Sabes? Me contaron que la NASA (esto siempre da credibilidad a una anécdota) realizó un estudio que consistía en soltar a dos astronautas en medio del desierto.
- ¿Y qué?
- Pues que durante un tiempo de observación, los investigadores se percataron de que ambos astronautas andaban en círculos. De ahí lo que te escribía el otro día... Que todos necesitamos un maestro, porque seguir los propios pasos es la forma más fácil de acabar yendo en círculos.
- Si, algo de esto que me dices, ya lo he probado y oye, la verdad es que quedaron unos círculos preciosos, les hice una foto y los tengo enmarcados (el marco es importante) en una casa sin paredes.
- La historia es... Que son círculos, círculos al fin y al cabo. Y los círculos, como todo el mundo sabe son peligrosos. ¡Menos mal que llegó el helicóptero!
- También dicen; que el problema de los astronautas era que tenían una pierna más corta que otra. Lo que fue una suerte, porque cada cierto tiempo se encontraban inesperadamente, comentaban los radios y la forma de escapar de los centros. Como te he dicho, nunca se sabe...
- Es curioso, las hélices del helicóptero también dibujan círculos. Es lo mismo, y quizá por eso resulta paradójico; lo que nos puede salvar es lo mismo que nos condena.
- Igual es simplemente un problema de velocidad.
- Siempre hay dos opciones: Una; cálzate las botas de acero y arrasa el jardín, o bien, descálzate, porque como bien sabes, y tal vez sea la última, lo que estás pisando es terreno sagrado. ¿O te crees que el; clamo a ti desde lo oscuro, es algo histriónico?
- ¿Siempre la elección, eh? ¿Cómo se escapa de la libertad para elegir?
- No puedes huir siempre. Te mereces algo mejor. Si me olvido de ti, es que no merezco la pena.
- Bla,bla, bla, bla... Beheheheheheeh! Pareces la oveja perdida en medio del mar.
- En algún momento tendrás que elegir una cosa u otra. Y ten en cuenta que en el momento que te decidas, perderás algo. Siempre perdemos algo. No podemos tenerlo todo, así como tampoco nunca podemos comprenderlo todo y por lo tanto, nuestra elección no siempre será consciente. Por eso debes estar preparado. Si, el mundo es una mierda.
- ¡Bienvenido al club y mi enhorabuena por redescubrir el Mediterráneo! Es importante eso del celemín y la luz. El poeta Urbizu lo llama deletrear la luz.
- Ele... U... Zeta...
- Es la tercera mañana que no vomito. Y las tripas parece que han dejado de hacer guru-guru.
- Y... El infierno los otros. Cada día me gusta más pronunciar el nombre de Jean Paul.
- Sólo lo salva la risa y el amor, sino... ¿De qué? Porque hay que reírse cada vez más y sobre todo de uno mismo, que razones no nos faltan. ¡Qué poco nos reímos!
- Saca el pintalabios de bilis y actúa. Actúa por encima de todo.
- Eso está bien, claro. Pero lo que marca la diferencia está; no en llegar más alto, sino en subir. Hay que utilizar las palas de obreros y re-colectar todos esos errores, toda esa mierda, vómitos, guru- gurus y subir con la cordada. Pero para eso necesitas, otra vez -si- espacio, mucho espacio y tiempo. ¿Has oído la canción soy una mierda tendida al Sol?
- ¡Inapelable!
- ¿No era un corazón?
- No; no, era mierda. Es como la película: Cuando ruge la marabunta. La gente cree que eran hormigas, pero ni mucho menos. ¡Eran putas! Señores míos, ¡putas! Lo que pasa es que la censura y las gentes cortas de vista hicieron creer al resto lo de las hormigas. Que no te confundan. Gnosti te autvn.
- Y de ahí a secarla, porque claro, la mierda que se remueve constantemente no se seca y cuando intentas subir te hundes, obvio, y aunque estas calentito, no llegas muy alto y encima huele o hiede, como el pobre Lázaro. Las lágrimas, desde luego, no ayudan mucho a secar. Hay que juntarla día a día, día tras día. La parte proporcional de mierda, vómitos, guru-guru y dejarla al sol. Cuanta más mierda, más alto.
- Un día, todo es empezar a subir. Haciendo círculos, en línea recta o por la Magic Line. Resumiendo como Dios o el Diablo te den a entender.